Erotizar los preservativos

Usar métodos de barrera como el preservativo masculino o femenino resulta incómodo para mucha gente. Sin embargo, no sólo no son un impedimento para el placer sino que también lo fomentan. Convertir su uso en un momento erótico es fundamental para que baje el número de personas que contraen enfermedades de transmisión sexual o de mujeres que se quedan embarazadas sin desearlo. ¿Cómo podemos erotizarlos?

•    Tengamos una amplia gama de condones siempre a mano. El preservativo adecuado no resta sino que suma. Piensa en la textura, forma, color, sabor y lubricación que quieres. Un preservativo con la textura adecuada puede ser más fino y apenas se pierde sensibilidad. Si está lubricado, facilita la entrada del pene, humedece la vagina o el ano, resulta agradable para ambos. En cuanto al sabor, elígelo sobre todo si vais a practicar sexo oral. Hoy en día existe mucha variedad en este sentido. Sobre la forma, los hay con relieve para que las estrías estimulen la vagina/ano, y retardantes para retrasar la eyaculación. Convertidlo en un juego. Id a comprarlo en pareja. El simple hecho de visitar una tienda erótica o especializada, vencida la vergüenza, es divertido. Preguntad qué es lo mejor. Es un placer sensorial, para todos los sentidos. Incluso, una vez que los probéis, puede que a la vista y al olfato, un color o un olor concreto os resulte más o menos agradable. Puede ser una forma de romper la rutina y descubrir diferentes placeres. Combinadlo con lubricantes de base acuosa (si no son de agua, los de aceite pueden dañar el látex). Estos lubricantes también pueden añadir un efecto de calor o frío.

•    Dediquemos tiempo a su colocación. Frenar el ritmo un momento para colocar el preservativo no debe ser visto como un inconveniente, sino como una ventaja. Mientras se extrae el preservativo del envoltorio, la otra persona puede seguir estimulando. Hablad de cómo queréis hacerlo. Muchas veces quien lo usa prefiere que se lo ponga la otra pareja y le acaricie o le bese a la vez. Se puede colocar con la boca como parte del sexo oral. Si eres una mujer heterosexual, prueba a lamer su perineo o sus testículos mientras tanto. Le encantará… Incluirlo en el juego, no interrumpe, es parte de la relación sexual. La masturbación, las caricias, los mordiscos, etc. son placeres, no son preliminares, sino parte del sexo. Las relaciones sexuales no son sólo penetración.

Hablando de otro método de barrera, el aro exterior del preservativo femenino roza el clítoris. En cuanto a la colocación, piensa en los dedos deslizándose dentro de tu vagina... Incorporar al momento juegos de miradas, besos, frases eróticas frente a frente...

•    Inventemos una historia con el preservativo. Una desconocida te enseña un condón… ¿qué viene después? O un vendedor de anticonceptivos te habla de forma muy sexy de… ¿Qué pasa si hacéis un striptease donde uno de los elementos es un preservativo? Justo cuando vas a colocar el preservativo tu pareja te sorprende con algo... ¿Qué es?
•    Otras consideraciones: Es importante tenerlo cerca, guardarlo en un cajón de la mesilla de noche, en el armario. Porque lo que es cierto es que si tenemos que levantarnos a otra habitación, romper el “clima erótico” o dejar de tocar a nuestra pareja puede hacernos desconectar de la situación. La práctica obviamente mejorará el momento de la colocación. Y nunca hay que olvidar unas pautas para su uso: revisar las fechas de caducidad periódicamente, nunca guardar en el bolsillo y jamás abrir con los dientes.

En cualquier caso hay muchas prácticas sexuales que no pasan sólo por la penetración, ni siquiera por los genitales. Todo el cuerpo tiene órganos sexuales, el más importante es el cerebro. Lo menos erótico, lo que más puede influir para que no lo pasemos bien, es la preocupación por un embarazo no deseado o por las enfermedades de transmisión sexual. Algunas personas, especialmente chicas jóvenes en sus primeras relaciones o parejas de larga duración que confían en la fidelidad de la otra parte, dejan de usar métodos de barrera (especialmente si toman anticonceptivos orales). Varios estudios demuestran que las variables de juventud, género, enamoramiento y confianza son muy peligrosas a la hora de decir que “no” frente a una práctica de riesgo. Es ahí cuando hay mayor peligro de un embarazo no deseado o una infección de transmisión sexual. Existe información sexual sí, pero no educación sexual desde una perspectiva de derechos sexuales y reproductivos y de igualdad de género. Los métodos anticonceptivos siempre son eróticos. No tengamos miedo de exigirlos. No pensemos que nuestro placer disminuye al usarlos.

Compartir este post

Comentarios (0)

Dejar un comentario