Embarazo adolescente en México. Una realidad que aumenta

Mientras la fecundidad de mujeres adultas disminuye, la tasa de adolescentes mexicanas entre 15 y 19 años que se quedan embarazadas aumenta de forma alarmante. Los datos son reveladores,  el 17,4% de los nacimientos anuales son de mujeres menores de 20 años.  Dando lugar a unos 340 mil nacimientos al año, cifra que convierte a  México en uno de los países con tasas de embarazo adolescente más altas de Latinoamérica.

El embarazo adolescente, en la mayoría de los casos embarazos no deseados ni planificados, no puede ser entendido como casos individuales sino como una problemática que afecta a toda la sociedad mexicana y especialmente a los gobiernos que deben implementar políticas publicas que sean efectivas y dirigidas a toda la población si excepción.

El embarazo adolescente es una realidad que limita el desarrollo de las mujeres y niñas. Desventajas causadas por el abandono de la escuela, menores oportunidades laborales y unas expectativas de vida muy limitadas debido a la precariedad económica que hace que la desigualdad crezca. Esta realidad no solo afecta el recorrido vital de estas jóvenes también influye directamente los niveles de pobreza y por tanto la capacidad y oportunidades de desarrollo del país.

Pero ¿Cuáles son las causas de esta realidad?

Existen múltiples causas que inciden en que el embarazo adolescente sea un problema de salud pública. A continuación señalamos algunas de ellas:

  • Muchos de los embarazos en menores comparten varias características: una es la falta de acceso a anticonceptivos , la falta de información en educación sexual y por otro lado, la violación. Agresión que está detrás de muchos de estos embarazos.
  • Aunque en México existe una estrategia nacional para la prevención del embarazo adolescente, la evidencia habla por sí misma y es obvio que dado el incremento de esta realidad, la  estrategia no está funcionando. En parte por varios problemas de fondo como es:  
    • El incumplimiento en las obligaciones de los gobiernos en materia de derechos sexuales y reproductivos. Con rezagos importantes en acceso a la información y a métodos anticonceptivos modernos, en particular para ciertos grupos de población como son las menores y las mujeres indígenas.  De forma que puedan acceder a dichos métodos sin discriminación y desde una perspectiva intercultural.
    • El incumplimiento de la legislación vigente en materia de embarazo no deseado. Actualmente son muchos los obstáculos que impiden a una mujer acceder a un aborto, aún dentro de los causales legalmente establecidos en los distintos estados. Esta realidad es especialmente grave en el caso del incumplimiento de la NORM-046 (cuándo el embarazo es producto de una violación) como vienen denunciando las organizaciones de derechos humanos.

Para terminar, y tal como apuntan diferentes organizaciones defensoras de los derechos sexuales y reproductivos,  tanto de México como a nivel internacional.  Existen distintas acciones que vendrían a garantizar el acceso efectivo a los derechos sexuales y reproductivos de las mexicanas, entre ellas :

  • Otorgar la titularidad de sus derechos a las mujeres , también a las adolescentes. Para que puedan tomar decisiones sobre su cuerpo y su vida, de forma autónoma e informada.
  • Incluir una educación sexual de calidad en todas las etapas educativas. En México el embarazo temprano es la cuarta causa de deserción escolar.  Una buena educación sexual promueve unas relaciones sexuales más conscientes, informadas, libres y responsables.
  • Servicios de salud accesibles a toda la población y basados en los derechos sexuales y reproductivos reconocidos internacionalmente, que atiendan todas las necesidades en este ámbito de la salud: información y acceso a los anticonceptivos sin discriminación por razón de clase, sexo o etnia, acceso a la anticoncepción de emergencia, y en el caso de producirse embarazos no planificados ni deseados bajo los causales legales, servicios de interrupción legal de embarazo.

Si bien la ampliación de los causales de aborto, así como  la implementación de los servicios de interrupción legal en los supuestos permitidos contribuiría a un mejor ejercicio de los derechos reproductivos de las mujeres, la permanencia de la actual regulación penal con respecto al aborto continúa provocando denuncia y criminalización de las mujeres que abortan en México. Una realidad que debe ser reparada para que los derechos humanos sean garantizados.

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