Situación y retos de la lucha contra el VIH/Sida en México

Según cifras de la Dirección General de Epidemiología y Censida, en México se registraron en la primera mitad del 2017,  3.260 nuevos casos de VIH y 2.338 nuevos casos de SIDA. Nuevos diagnósticos que se suman a la cifra total de 191.336 casos registrados en México desde 1983 a 2017.

Por otro lado, la tasa de mortalidad por SIDA no se ha logrado reducir en 20 años. Desde 1995  entre cuatro mil y cinco mil personas mueren al año por sida en México.

Entre los retos más importantes que es necesario abordar para luchar contra esta enfermedad, los especialistas destacan el diagnostico temprano y un mejor acceso a los servicios de salud.

Respecto al diagnóstico temprano, el reto es importante ya que existe una proporción muy alta de personas que viven con el VIH y no lo saben. Una de las razones más importantes que provocan esta situación ,es la falta de acceso a los servicios de salud y la disparidad de situaciones según el estado en el que se resida. Así en Ciudad de México, la tasa de mortalidad ha tendido a bajar en estos años, mientras que en otros estados como Tabasco, el número de muertes por sida ha aumentado. Junto con Tabasco, los estados que presentan mayores tasas de casos nuevos de VIH son Campaeche, Yucatán, Colima y Veracruz.

Una de las estrategias más eficaces para luchar contra el VIH son los diagnósticos tempranos ya que cuándo la infección está en sus primeros estadios por un lado se evita nuevos contagios y los tratamientos son más eficaces. Por estos motivos,  avanzar en la prevención y en las pruebas de detección rápida, supondrían mecanismos  muy eficaces para reducir las cifras actuales en México.

Otro de los problemas, en relación a las pruebas diagnósticas, es que solo con accesibles a través de los servicios de salud. Servicios a los que las personas acceden de forma desigual por lo que esto supone también un problema.

En otros países se están utilizando otras estrategias que promueven que las pruebas rápidas de diagnóstico sean accesibles a la población, bien a través de su venta en farmacias o bien a través de su dispensación directa en comunidades vulnerables.

La prueba rápida  supone un paso fundamental  en la detección precoz del VIH. Se realiza mediante análisis de saliva o sangre (un leve pinchazo en un dedo con una lanceta). El resultado se obtiene en menos de 30 minutos. No mide la presencia del virus (no detectable en saliva, por ejemplo), sino de los anticuerpos que habría generado. Sólo sería detectable a partir de la 3ª semana de la práctica de riesgo o exposición al mismo. El resultado negativo es fiable en un 95% (sólo suelen recomendar la repetición en casos muy concretos de prácticas con alto riesgo). En caso de resultado positivo debe realizarse siempre otra prueba.

En vísperas del Dia Mundial del VIH/SIDA, el objetivo de la OMS es poner fina a esta epidemia en 2030. Algo que solo puede lograrse si los países realizan verdaderos esfuerzos por que la transmisión sea caca vez menor, los diagnósticos cada vez más tempranos y el acceso a los servicios de salud sean garantizados para toda la población, con especial atención a políticas públicas dirigidas a las poblaciones más vulnerables. 

Compartir este post

Comentarios (0)

Dejar un comentario