Teodora Sánchez apela su condena de 30 años de cárcel por aborto

El Salvador no es país para mujeres. La criminalización del aborto, al amparo de una severa ley que lo prohíbe en su totalidad, provocó que Teodora Vásquez fuera condenada en 2008 a 30 años de prisión por homicidio agravado, a causa de un aborto producido por una complicación obstétrica.

La historia de Teodora Vásquez se remonta a Julio de 2007, cuando a los nueve meses de embarazo tuvo una emergencia obstétrica mientras trabajaba. Sufrió una hemorragia severa y el bebe nació muerto, según su defensa.

En diciembre de 2017 se produjo la revisión de su condena, en ella la defensa de Vásquez presentó informes médicos de dos peritos, que refutaban el informe de la autopsia al bebe realizada en su día por el Instituto de Medicina Legal, concluyendo que fue un parto intempestivo.

A espera de que la sala penal resuelva la revisión, la defensa de Vásquez no descarta acudir a instancias internacionales si no se anula la sentencia y se mantiene la condena.

 Teodora es una más de las 27 mujeres que actualmente están encarceladas en El Salvador acusadas de haber abortado. Desde la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) se ha instado al gobierno del país a que revise detenidamente las condenas de cada una de estas mujeres, con penas de hasta 30 años, como es el caso de Teodora.

La relatora de la CIDH para los Derechos de las Mujeres, Margarette May Macaulay, denunció que la criminalización del aborto provoca que cualquier mujer que sufre una complicación obstétrica y tiene como resultado un aborto espontaneo, es sospechosa de “haberse provocado el aborto” y acusada de homicidio agravado. Un delito que está penado de 30 a 50 años de prisión.

Vasquéz forma parte de “las 17 de el Salvador”. Se trata de un grupo de mujeres que han sido condenadas a prisión después de presentarse en el hospital por complicaciones obstétricas que terminaron en aborto. Organizaciones defensoras de los derechos humanos llevan años denunciando la criminalización del aborto en el país.

El Salvador es uno de los seis países del mundo donde el aborto esta completamente prohibido bajo cualquier circunstancia. Cualquier mujer que sufre un aborto, es sospechosa de habérselo provocado y acusada con penas de cárcel. También se persigue al personal sanitario que colabore, con hasta cinco años de prisión. Incluso se persigue a quien no denuncie a un tercero.

La trágica historia de Teodora, y las otras  mujeres encarceladas, es el retrato de un sistema judicial que criminaliza y persigue a las mujeres, vulnerando derechos humanos fundamentales.

Compartir este post

Comentarios (0)

Dejar un comentario