Microagresiones hacia las mujeres en el trabajo: un reto en 2026
¿Qué son las microagresiones de género?
Son comentarios, gestos o conductas que transmiten prejuicios o menosprecio hacia una persona por su género. Pueden ser sutiles o involuntarios, pero eso no elimina su impacto. El término «micro» no significa que sus consecuencias sean pequeñas.
¿Cómo se manifiestan en el trabajo?
Algunos ejemplos son:
- Interrumpir sistemáticamente a una compañera o ignorar sus aportaciones.
- Atribuir a otra persona el mérito de sus ideas.
- Poner en duda su capacidad basándose en estereotipos sobre las mujeres.
- Hacer comentarios sobre su apariencia que desvían la atención de su trabajo.
- Atribuir sus logros a relaciones personales en lugar de a su preparación.
Una crítica profesional o una discrepancia no constituye por sí sola una microagresión: es necesario valorar el contexto y si existe un sesgo de género o un trato desigual.
¿Qué sabemos y cómo abordarlo en 2026?
El estudio de Buk Radiografía de las Mujeres en el Trabajo 2023 recogió experiencias de interrupciones, cuestionamientos del criterio y falta de reconocimiento entre las personas encuestadas en Chile, Colombia, México y Perú. Estos datos son un antecedente, no una medición de la situación en 2026.
Para conocer la realidad actual, cada organización debe escuchar a su plantilla y revisar sus propias prácticas.
¿Por qué es importante actuar?
Las microagresiones pueden afectar al bienestar y a la seguridad para expresar ideas. El informe Women in the Workplace 2023, de McKinsey y LeanIn.Org, las relaciona con agotamiento y una mayor intención de abandonar el empleo.
¿Qué pueden hacer las empresas?
Garantizar turnos de palabra, reconocer la autoría de las aportaciones, aplicar criterios claros de evaluación y ofrecer canales confidenciales para comunicar situaciones discriminatorias son medidas concretas para avanzar.
La igualdad laboral requiere respeto diario y una respuesta efectiva ante el trato desigual.